El día martes 8 de marzo (1) el presidente de Chile, Sebastián Piñera animaba desde España a América Latina a adoptar un modelo de desarrollo eficaz, dando a entender que modelos como el de Venezuela y Cuba no llevan a ninguna parte. Así mismo el presidente afirmaba que en este continente existen dos visiones diferentes, “Las dos visiones de cómo enfrentar el mundo, en lo político, en lo social, en lo económico, son distintas, por ejemplo, lo que persigue la Cuba de Castro o la Venezuela de Chávez, de lo que están buscando la Colombia de Santos o el Perú de García o nuestro propio país”.
Evidentemente en su intento de comparar el modelo neoliberal, con el socialista, el presidente realizó una serie de comentarios con los cuales daba a entender su idea de superioridad neoliberal para con Venezuela y Cuba, “Yo siento que el modelo que estamos siguiendo en Chile, es, definitivamente, el mejor modelo para Chile y creo que es el mejor modelo para América Latina, pero cada país tiene derecho a buscar su propio camino siempre y cuando lo haga respetando los derechos humanos y respetando la democracia”, y sin terminar con esto, el presidente agrega “Por tanto hay dos caminos: los resultados están mostrando con meridiana claridad que hay un camino mejor, que conduce a la democracia, al desarrollo, a fortalecer la democracia que lleva a la paz y otro camino que no lleva a ninguna parte”.
Yo, como ciudadano chileno, no sé de qué mágico e idílico país está hablando el señor Piñera porque con sólo leerlo sé que no se refiere a Chile, por lo menos no al Chile en el que millones de ciudadanos vivimos y conocemos. Por lo mismo creo que la comparación resulta un tanto ridícula y fuera de lugar. No sé si el presidente recordará que el modelo que posee Chile (y que hoy es tan aclamado) fue impuesto en un marco político sangriento y represivo, del cual él estuvo de una u otra forma bastante implicado. ¿Qué de democrático tiene aquel proceso? ¿Qué de derechos Humanos puede hablarnos entonces?
No sería en todo caso, la primera vez que Piñera se refiere bajo términos de esa misma calaña a Cuba, el 23 de Marzo del año 2010 afirmó en relación a la lamentable muerte de Orlando Zapata Tamayo que, “la posición del Gobierno de Chile es que la defensa de la democracia, de los derechos humanos y de las libertades individuales en el siglo XXI no solamente son un derecho de un país como Chile, sino que también una obligación”, afirmando sentir “profunda preocupación por la situación que afecta a otro disidente y preso de conciencia en Cuba, como es el caso de Guillermo Fariñas” (2), así también el 26 de diciembre del pasado año (3), volvió a reiterar su postura para con la república caribeña afirmando “yo por supuesto varias veces he expresado que Cuba no es una democracia, ni es una sociedad que respete las libertades políticas o los derechos humanos”, estableciendo otra vez su obtusa visión hacia Cuba.
Piñera no está solo en sus críticas, evidentemente la cúpula política que lo acompaña como partido está con él, o mejor dicho, es la que propicia sus críticas, lo que queda claro luego de las declaraciones que el secretario general de Renovación Nacional hizo el 20 de abril pasado en el que llamó a los sectores de izquierda en Chile a "que se manifiesten en forma categórica a favor de un llamado a elecciones democráticas, en un país que tanto lo necesita” (4).
Sería medianamente aceptable que tales palabras se dirigieran a Honduras o Colombia, países donde durante los últimos meses se han registrado casos de periodistas muertos o fosas comunes donde descansan los cuerpos de sindicalistas, mendigos y campesinos, pero no en el caso de Cuba.
Habría que, entonces, comenzar a comparar ambos modelos que nuestro presidente con tanta arrogancia y arribismo ha intentado comparar sin evidenciar ni exponer argumento alguno afirmado en datos, estadísticas ni fundamentos contundentes.
Cuba y Chile actualmente representan la antítesis en el marco latinoamericano, mientras uno representa el modelo revolucionario, soberano y de planteamiento izquierdista, el otro representa el modelo contrarrevolucionario, reaccionario y derechista, con una alta tendencia hacia el lazo con los mercados y capitales extranjeros. Ambos al mismo tiempo, según mi propia apreciación representan el ideal de cada modelo en nuestra región, por tanto son los líderes en cuanto a experiencia e índices positivos hablamos, por algo mientras Cuba es la perla socialista que representa la lucha popular y social en el tercer mundo, y sobre todo en Latinoamérica, Chile representa el modelo a seguir a partir de los dictámenes que emanan desde el FMI, el BM, los economistas monetaristas, y en sí, el establishment político-económico del Mundo. Por ende, si no se puede hablar de socialismo y de izquierda en Latinoamérica, sin mencionar el caso y la experiencia cubana, menos se podría hablar de neoliberalismo y progreso ideal (según la visión de los ya mencionados) en Latinoamérica sin mencionar a Chile, es decir, muchos casos serán ejemplares según aquellos discursos, pero es Chile hasta el momento, el modelo ideal de neoliberalismo aplicado en América Latina.
Ahora bien, no sobra según mi percepción, realizar una comparación un poco teórica e histórica en ambos casos: la revolución en Cuba consolidada hacia 1959 encendió inmediatamente la chispa revolucionaria en el resto de la región, y movió a toda una nación para construir su propia historia, en este sentido en el caso cubano lo que pasa en términos historiográficos es que el actor es multiplicado pues es el pueblo cubano el que entra a participar en la construcción de su sociedad, algo que si lo leemos desde la comprensión misma del concepto “revolución” se podría comprender pues, una revolución histórica como la dada en Cuba, se basa netamente en el apoyo popular, directo o no, una revolución se justifica con la suma y no la resta de las personas, y es por ello que los diferentes casos revolucionarios en la historia muchas veces terminan en caos, pues a pesar de sumarse los actores, estos no poseen un proyecto en común y por ende actúan por su propia cuenta, provocando de forma paralela muchas pugnas entre sí.
A diferencia del caso cubano, la experiencia chilena es diametralmente diferente. Acá se da una ruptura también, pero hablamos de una ruptura relacionada primero a un golpe de Estado, y luego a una sanguinaria dictadura –de las peores en este continente-; un golpe de Estado a diferencia de una revolución no se para sobre una base social, es más, acá sucede todo lo contrario pues la estrategia golpista fue usada por la derecha latinoamericana para imponer su propia política frente a los riesgos visualizados en momentos críticos para su propia hegemonía y estabilidad, como pasó durante el caso de Allende. Por lo tanto, si el golpe no es inherentemente incluyente, muchas veces ES EXCLUYENTE, logrando que la efervescencia social fuera cortada y luego de más de 17 años de cruel dictadura, fuera enterrada en el pasado como algo ya no propio a Chile. Por lo tanto el golpe muchas veces resta actores en un proceso, como pasó acá en Chile, aunque se debe agregar a ello la labor posterior de la derecha, labor que cuaja en la dictadura misma.
En síntesis ambas experiencias son disímiles entre sí porque surgen en primer lugar, de un pensamiento político diferente, en segundo lugar de una realidad nacional diferente, y en tercer lugar, reaccionan a realidades históricas con notables diferencias (mientras en Chile se asesina a la democracia, en Cuba se asesina a la dictadura).
Ahora bien, ya aclarado un poco, grosso modo la diferencia histórica en ambos casos, cabría hacer mención a la comparación de los logros que ambos países exponen con orgullo en su estrategia discursiva. En este aspecto dividiré en 11 aristas la comparación, estas aristas son: educación, salud, deportes, cultura, derechos humanos, libertad, poder adquisitivo-pobreza, desigualdad, derechos laborales, desarrollo sustentable y democracia.
1) Educación: se sobreentienden los logros educativos de Cuba, y en comparación a Chile no hay por donde observar. Si, en Chile aun se está tratando de poseer una plena alfabetización (batalla que recién se está ganando desde hace no mucho), en Cuba tal realidad es cosa de hace muchos años, diferencia importante pues un pueblo alfabetizado es un pueblo potencialmente culto, notable al momento de buscar la cultura como eje fundamental de una sociedad.
Por lo tanto, partiendo de aquella diferencia de décadas, se entiende también que los logros además de cuantitativos, es decir cualitativos son mucho mayores en el caso cubano que en el caso chileno (5). En este caso podemos traer como prueba los resultados de diferentes pruebas estandarizadas, donde el nivel del alumnado cubano es superior por mucho al chileno, ya sea en comprensión lectora como matemáticas, el alumno cubano tiene muchas más posibilidades que el alumno chileno al momento de lograr los objetivos fundamentales que se plantean. Esto se debe a muchos factores, uno bastante importante es la tasa de profesores per cápita, siendo Cuba el primer país en el Mundo, a un puesto bastante alejado de Chile, y por lo mismo teniendo aulas con un máximo de 20 alumnos, algo que en un colegio público y/o subvencionado chileno, no se da.
Tal diferencia se explica también en el proyecto de ambos países, mientras en Chile la educación muchas veces es un privilegio pagado, en Cuba es un derecho social y humano, tanto así que a pesar de las crisis el presupuesto a la educación no disminuye, sino que aumenta y los colegios son por regla general, mantenidos en su funcionamiento. Quizás a diferencia de Chile, un colegio cubano posea una infraestructura menesterosa, pero a la larga no importa si el colegio es bello o no, lo que importa es la esencia de las personas que dentro de él trabajan y conviven. Esa es la diferencia en ambos casos.
2) Salud: Al igual que con la educación, Cuba posee notables logros que se pueden ejemplificar en términos cuantitativos: Cuba es, el país con más doctores per cápita en el Mundo (6). Esta alta existencia de doctores altamente calificados, los lleva a, en primer lugar poder darse el lujo de imprimir en el país una salud preventiva en la que los doctores recorren los barrios cuidando a su gente (7), y en segundo lugar, a ayudar al Mundo con su personal médico, siendo un caso importante, Haití, donde el trabajo cubano ha sido impecable y ha hecho sonrojar la labor del resto de los países ahí establecidos (8), un caso más cercano es el de Chile, pues luego del terremoto y de la llegada de doctores cubanos, estos demostraron que su nivel es bastante alto, y de hecho su nivel fue reconocido por importantes autoridades de este país (9). En contraposición Chile es un país con una tasa de doctores (y personal médico en Gral.) mucho menor, por lo que no se puede dar una medicina preventiva como en Cuba, ni mucho menos se pueden exportar doctores en ayuda del Mundo, porque poseemos una escasez. El presupuesto en salud, comparado con el PIB también es mucho mayor en el caso de Cuba que en el caso de Chile (los datos están a la disposición de todos) (10). En definitiva: la salud en Cuba es un derecho universal inalienable, gratuito y de calidad, en Chile es un derecho que cada vez se ve más fragmentado por la esencia del mercado mismo, pues a diferencia de los cubanos, los chilenos sí se deben preocupar muchas veces por costear los gastos que por fuerza mayor se deben echar al bolsillo. Sin embargo no podemos negar que en Chile los datos malos no son, en ambos casos la esperanza de vida bordea los 80 años, mientras que la tasa de mortalidad infantil es bastante baja (llevando la delantera el país caribeño), el talón de Aquiles (y acá Chile lleva una notable diferencia) es la mortalidad materna, no obstante ello Cuba fue elegido hace poco como uno de los mejores países donde ser madre (11), no así Chile.
A esto se debe agregar otro punto de vital importancia: el aporte en medicina de Cuba al Mundo, lo que se refleja en dos puntos. El primero ya lo mencioné anteriormente, los doctores que realizan labores en el globo llegando a concretar importantes proyectos como la Misión Milagro, brigadas como la de Henry Reeve también reflejan el valor de los doctores sin fronteras, ni qué decir sobre la Universidad Latinoamericana de Medicina que cada año recibe a miles de extranjeros quienes, en sus países no pueden estudiar una carrera con tanto prestigio como lo es la medicina (dicho sea de paso, recibe chilenos como también estadunidenses), el segundo es el aporte en términos biotecnológicos, en los que Cuba (así como farmacéuticos) es potencia a nivel mundial sobrepasando los méritos de otros países de la región, y siendo un país que exporta tales logros de sur a norte (12). Los logros en este ámbito se destinan principalmente a aquellas enfermedades que afectan a las poblaciones más pobres del Mundo.
3) En deportes la situación es bastante prometedora para Cuba, no así para el caso de Chile. Ya sea si vemos este logro desde una orilla de la cultura deportista de una nación, o si lo vemos como las victorias a nivel internacional, la batuta se la lleva Cuba. Si, en Cuba el deporte es un derecho universal, en Chile desde el colegio hasta los centros de entrenamiento deportivo resultan ser bastante costosos y poco atractivos en una nación que no destaca en los deportes. Cuba, hasta hace poco se ubicaba en el décimo lugar a nivel mundial en logros deportivos, la principal potencia deportiva en el tercer mundo solamente superada por China (13). ¿Y en qué lugar queda Chile? En comparación los logros de Chile no son ni muchos, ni sobresalientes, es más, la situación de la educación física en Chile es más que penosa.
4) Cultura: Cuando hablamos de cultura debemos hacer una relación directa con la educción, y como había afirmado en aquel apartado, el hecho de poseer hace décadas a una población alfabetizada dejó espacio libre para iniciar proyectos más abiertos y complejo en términos culturales, como la lectura de libros y la cercanía a una cultura mucho más universal y democrática, en el sentido que, acceder al teatro, al arte y a la lectura misma de libros resulta mucho más asequible en Cuba, mientras que en Chile por ejemplo, poseer un libro pareciera ser UN PRIVILEGIO.
En este aspecto es notable la diferencia de un caso y otro pues, mientras en Cuba la centralidad la lleva la cultura, en Chile la centralidad la lleva el consumismo individualista al más puro estilo del neoliberalismo. Es por esto que la nación cubana se muestra tan fuerte frene las debilidades y ataques, pues como decía José Martí, solamente un pueblo culto puede ser un verdaderamente libre.
¡No digamos que la situación cultural es muy alentadora en Chile!
5) en términos de Derechos Humanos, Chile no tiene nada que enseñarle a Cuba, la situación es justamente al revés.
En Cuba, desde 1959 hasta la fecha, Amnistía Internacional a diferencia de Chile no ha registrado ningún caso de tortura, asesinato o desaparición política (14). Actualmente a diferencia de Chile, no se ha registrado un sistema carcelario tan denigrante y antihumano en Cuba, así como tampoco se ha registrado un maltrato a los derechos del indígena, ni se ha registrado caso alguno de impunidad para policías o miembros del ejército para aquellos que cometieron faltas y crímenes (15).
Dicen que la historia represiva de Chile quedó en el pasado, pero ese recuerdo vive aun hoy en todos, y se manifiesta concretamente cada vez que el Estado chileno flagela nuestros derechos como seres humanos a partir de su policía violenta que atenta en contra de un joven que hace uso de su derecho a la protesta, o en contra de un pueblo que intenta reivindicar sus derechos como tal, es cosa de informarse y tener en cuenta a los comuneros mapuche presos y que han llevado más de 50 días en huelga de hambre sin siquiera ser tema de discusión y conocimiento público en el chileno promedio. Esta doctrina tan a lo terrorista de Estado y montaje nacional es ya pan de cada día. Vivimos en un Estado que acusa bajo la menor sospecha, que encarcela sin presentar pruebas y que vive en una paranoia nacional sin siquiera tener un enemigo claro.
A diferencia del Estado cubano, el cual, efectivamente posee un régimen autoritario a mi parecer y causado en primer y lejano lugar al estado de guerra y terrorismo internacional de la política imperialista de Estados Unidos, Chile no posee enemigo alguno en términos internacionales, por ende no existe país alguno que financie oposición en Chile, diferente al caso cubano. Por tanto no se puede explicar, ni menos defender la política extremadamente violenta que posee el Estado.
La lista de “presos políticos” cubanos va a la baja, pues por lobby internacional se han liberado muchos de ellos (e incluso uno de ellos ha amenazado con regresar a la Isla de no recibir lo que pide (16)). Todos ellos tuvieron un juicio justo, había pruebas en su contra y los juicios fueron televisados así que todo el Mundo en Cuba tenía acceso a su información. En Chile en cambio, además de ser poseer unos procesos “judiciales” poco regulares por no decir más, los presos implicados en el montaje del Caso Bombas o los mapuche que están en prisión, no pertenecen al conocimiento público, por lo menos no alcanzan la cuota de conocimiento, ni siquiera a mi parecer un quinto de lo que se sabe sobre Edmundo Varas ni Adriana Barrientos, así es, en este país dominado por la desinformación es más probable que un chileno conozca más lo que le pasó a Edmundo Varas la semana pasada a lo que le sucede hoy en día al mapuche que no come en búsqueda de sus derechos humanos.
Cuba entonces, a diferencia de Chile, parece ser un paraíso en cuanto a los derechos humanos.
6) La libertad es el mayor mito en el sistema capitalista actual. Realmente lo que existe es una doble libertad burguesa que en su momento Marx describió bastante bien.
Esta doble libertad se basa en, la libertad del siervo a su calidad como tal, así como la libertad de éste ante los medios de producción, en especial la Tierra. Eso es la libertad en el sistema, luego entramos en un tópico más falso que real.
Ahora bien, a Cuba se le acusa de poseer una restringida libertad de información (prensa) como también de opinión y movilidad. En este sentido las críticas que Amnistía Internacional realiza pueden ser correctas, pero el punto es que existe una gran hipocresía internacional pues lo que es criticado en Cuba, es soslayado en el resto del Mundo.
Bien se dice que en Cuba la prensa y la televisión (así como buena parte de las emisoras radiales) son de propiedad estatal, por ende no hay espacio para la disidencia. ¿Y dónde sí los hay? No la hay en Estados Unidos, no la hay en Francia, no la hay en Europa, ni la hay en Chile.
Acá, lo que existe es una forma MÁS SOFISTICADA PARA CONTROLAR LA INFORMACIÓN, en pocas palabras existen más periódicos y canales de televisión, pero todos forman parte de la misma esencia, visión y proyecto, por ejemplo en el caso chileno tenemos la siguiente situación: de los 5 canales nacionales en Chile, TVN es del gobierno (y durante los últimos 37 años, la tendencia de TODOS los gobiernos ha sido el neoliberalismo), Canal 13 era hasta hace unos años, un canal de la Iglesia cuya visión sabemos como es, hoy ha vendido gran parte de su capital al grupo luksic (el consorcio con mayor poder económico del país), Megavisión es un canal netamente derechista controlado por el grupo Claro, el que también es uno de los consorcios más poderosos del país y aliado al capital extranjero; Chilevisión fue hasta el año pasado, canal de propiedad de nuestro actual presidente Sebastián Piñera que luego pasó al mismo dueño de Time Warner; y por último tenemos La Red, canal perteneciente a Alba Communications Group, del cual sé bastante poco, pero que definitivamente de "alternativo" tiene POCO Y NADA.
La concentración de los medios es evidente, no estamos entonces ante la libertad de la información sino que estamos frente al monopolio y dictadura de la misma. A la larga son unos pocos individuos quienes controlan la verdad, y es ese problema el que carcome hoy en día la profesión del periodismo. Así como los canales de televisión presentan una visión única y sin diferencia, en la prensa escrita pasa lo mismo, de los cuatro grandes diarios más leídos, es decir El Mercurio, Las Últimas Noticias, La Tercera y La Cuarta, los dos primeros son de propiedad de don Agustín Edwards Eastman, y tanto el tercero como el cuarto, SON DE PROPIEDAD DEL CONSORCIO COPESA.
Efectivamente, no existe la libertad de información en estos países, todo lo contrario, para nuestros casos libertad se debe traducir como la información de los poderosos. Comprobarlo es un ejercicio simple, es cuestión de analizar de qué fuente provienen las principales noticias internacionales que poseen nuestros diarios, de qué agencias, y cuántas son en total… muy pocas la verdad, y son esas agencias las que controlan el 90% de nuestra información. Esas agencias, como Reuters, deciden qué es pertinente mostrar y qué no lo es, y lo peor de todo es que coinciden en lo que dicen, por lo que espacio a la disidencia y diferencia no hay. Lo que está claro es que si el disentir y el opinar diferente es una regla para hablar de libertad sobre todo en algo tan importante como en la información, entonces queda claro que en los medios masivos de comunicación NO HAY LIBERTAD.
Claramente en Cuba los medios también están concentrados, a modo personal creo que hace falta popularizarlos y democratizarlos, lo cual, no es lo mismo –entiéndase por favor- a privatizarlos. Pero creo que incluso en Cuba, llega haber una cierta representación más avanzada que en otros países pues por lo menos allá, hay o se intenta hacer llegar la capacidad de expresión a otras áreas sociales, como a los jóvenes, militares, campesinos, militantes del Partido, trabajadores, etc., claro, todos también revolucionarios, no hay espacio a los contrarrevolucionarios ni agentes de Estados Unidos (que efectivamente, abundan en Cuba), lo cual es una limitante reconocida tanto por periodistas como por el mismo líder de la revolución (17), pero que demuestra que en cierta medida la prensa es más representativa que en buena parte del mundo así llamado “Libre”.
Agrego que en Cuba a diferencia de muchos países en la región, y en el Mundo, los periodistas nacionales y extranjeros pueden trabajar sin miedo a ser asesinados porque hasta el momento no se ha registrado caso alguno de periodista asesinado o desaparecido por el régimen, hecho que no se puede destacar para el caso de Honduras por ejemplo, ni menos para el caso de muchos periodistas que actualmente siguen trabajando como Free Lance en aquellos países ocupados por las fuerzas de la OTAN.
Si de libertad de opinión y movilidad se habla, entonces debemos hacer el siguiente alcance: de la actual lista de presos políticos que maneja Amnistía Internacional, la mayoría de ellos fueron juzgados no por opinar diferente sino que por tener nexos financieros con Estados Unidos con fines destructivos e incluso terrorista. Nadie ha sido puesto en cárcel por opinar diferente, no lo ha sido Oswaldo Payá, no lo han sido Las Damas de Blanco, ni menos Yoani Sánchez. Ellos opinan ácidamente y con las autoridades nunca han tenido drama alguno como los que hemos descrito. Y de nuevo, en este tema Chile no tiene NADA, pero absolutamente nada que enseñarle a Cuba, más aun cuando durante los últimos años distintas acusaciones en el tema de la libertad de expresión se han llevado a cabo en contra de Chile a nivel internacional.
En fin, Mientras Yoani Sánchez puede escribir sus más críticas ácidas al régimen, en el otro lado, en Miami no pasa lo mismo, ahí se han registrado terribles ataques contra aquellos que no concuerden con la postura filofascista de la disidencia, uno de los ejemplos más actuales es el caso de José Varela, quien hace unos meses fue duramente golpeado por insistir en su derecho a la libre expresión (18). En Miami la libertad de expresión para los cubanos, bajo castigos tan severos como la muerte, es algo que casi no existe.
Es patético analizar este punto y comparar los casos. Mientras en Cuba los MERCENARIOS INTERNACIONALES (llamados presos políticos) han sido paulatinamente liberados con cobertura casi total, en Chile los presos políticos Mapuche y aquellos acusados en “El caso Bomba” no son conocidos ni siquiera en su país. Menos en el extranjero. Resulta triste que, mientras en Chile más de 30 comuneros Mapuche realizaron una Huelga de Hambre el año recién pasado, la cobertura fue mínima, mientras que el caso de Zapata en Cuba, tuvo una notable e “impecable” cobertura internacional. ¿No hablamos seres humanos en ambos casos? ¿O es que acaso unos importan y son menos atractivos que otros?
Hay otro punto que analizar y que resulta interesante acá, y es que si tocamos el punto de represión en Chile y Cuba, esta última se lleva la ventaja por lejos. Los registros nos lo demuestran, mientras nuestro país tiene un pésimo registro en términos de represión policiaca, las protestas en Cuba no lo poseen, así, por ejemplo tenemos el caso de las Damas de Blanco, quienes frecuentan protestas en las calles cubana y a pesar de eso jamás han recibido maltrato alguno. El año 2008 una marcha que terminó con funcionarias públicas de falda, sin arma alguna llevándolas a un autobús fue descrita por la prensa internacional como una operación represiva. A inicios del 2010 sucedió algo similar y un par de empujones se convirtió en la peor represión en la historia de las Damas de Blanco.
Uno se pregunta, si esa es la peor represión en la historia cubana, ¿qué esperamos nosotros, el resto de mortales que por salir a protestar debe temer desde ser arrastrado por la acera pública hasta recibir duros golpes por parte de la policía? Debemos recordar que en nuestro civilizado país la policía no se limita mucho que digamos frente a las protestas estudiantiles, y a modo personal, he sido testigo de actos (cien veces peores a los que las Damas de Blanco han atestiguado) en los que la policía ataca sin justificación a estudiantes y profesores dentro de universidades, para luego esparcir gas lacrimógeno en un edificio lleno de estudiantes.
Se podría decir entonces que, si esa es la mayor represión que han sufrido “el país goza de buena salud en derechos civiles” (19).
¿Libertad de movimiento? ¿Qué es eso? Recordemos “Laissez faire, laissez passer”, dejar hacer, dejar pasar, libre tránsito de capitales y libre tránsito de personas. Hoy en día esa frase no es respetada del todo en el Mundo en la medida que se permite y se busca el “libre comercio” (pero siempre buscando el beneficio propio y no el intercambio igualitario), pero no la inmigración libre (20). En este sentido TODOS LOS PAÍSES IMPONEN SUS REGLAS AL MOMENTO DE EMIGRAR E INMIGRAR, Cuba evidentemente no sería la excepción y para salir del mismo se requiere realizar un engorroso papeleo el cual requiere ciertos requisitos en términos laborales. Por lo tanto para salir de Cuba se requiere cruzar por una dificultad similar a la dada en otros países.
¿Qué es lo que pasa? El tema cubano se agrava si conocemos la ley de ajuste cubano de Estados Unidos. Ésta promueve la inmigración legal e ILEGAL, de manera que promueve al mismo tiempo los atentados terroristas, secuestros y actos criminales, pues quien llega a tierra estadunidense no debe preocuparse por lo que hizo para llegar ahí, será puesto en libertad por la vigencia de aquella maldita ley. Si en Cuba existe un problema con la movilización de las personas, la causa se debe a Estados Unidos. No debemos olvidar que además, una vez llegados a Estados Unidos, y hasta hace muy poco (por lo menos hasta la llegada de Obama al poder) Bush había impuesto restricciones severas a los cubanoamericanos, de manera que sólo podían visitar la isla 14 días cada 3 años, y para qué hablar del ciudadano común y corriente de Estados Unidos, él, puede viajar a cualquier país, incluso a China, Corea del Norte y Vietnam (todos estos, países que claramente manifiestan un malestar intenso contra Estados Unidos, sobre todo Corea), ¡pero no a Cuba! País que a diferencia del ya mencionado Corea, nunca ha recibido hostilmente a norteamericano alguno, nunca se le ha inculcado el odio hacia el pueblo norteamericano, nunca se ha buscado restringir la posibilidad de estadounidense alguno en usar los servicios cubanos, ni menos se le prohíbe la entrada sólo por ser norteamericano, lo que llega a ser insultante por lo ridículo ya que, mientras el ciudadano estadounidense puede viajar libremente a Corea (con una estadía limitada), no lo puede hacer con Cuba.
¿Qué sería de Chile en un puesto similar al cubano? ¿Cuántos chilenos se irían a Estados Unidos? Si hoy, sin ley de ajuste chileno, existen más de 400.000 chilenos en el Mundo, la cifra perfectamente se podría duplicar o triplicar con esas circunstancias. No olvidar el penoso vivir de los mexicanos que deben pasar terribles odiseas en contra de su vida por el sueño americano (recordemos el terrible actuar de la guardia fronteriza en relación a la inmigración mexicana).
7) En cuanto al poder adquisitivo y pobreza la comparación también merece su espacio. Si bien es cierto la renta per cápita en Chile es mucho más alta que en Cuba, se debe hacer mención a los rangos PPP (21), en el que la posición cubana, si bien es cierto sigue en un par de puestos bajo el chileno, no lo es al nivel que se cree, y la explicación se da porque a pesar de no tener una renta per cápita tan alta, la suma de subvenciones estatales, derechos universales y abastecimiento público, llevan al cubano a tener acceso gratuito o de muy bajo costo a muchos bienes y servicios que acá son pagados completa o medianamente, en Cuba no lo son, por ejemplo la salud, la educación, buena parte de los alimentos, a cultura, el deporte, entre otras.
Claramente en Cuba no existe un grado de consumo exacerbado como se espera en Chile, ello no es posible en primer lugar por los problemas mismos que hoy en día posee la isla, y en segundo lugar porque el desarrollo socialista justamente no está concebido para materializar una suerte de consumo al más puro estilo neoliberal, con todo el daño que ello trae al Mundo.
Entonces, es cierto que el poder adquisitivo chileno es mayor al cubano, pero también lo son los gastos, por lo que el marco de acción se reduce y queda poco espacio para el ocio y la recreación.
Esto se relaciona con el tema de la pobreza, en ambos países existe pobreza, en ambos países la pobreza humana IPH 1 es menor al 5% (22), y en ambos países la pobreza relativa está por sobre el 20% (23). La diferencia en ambos casos radica en que, mientras en Cuba la pobreza se basa más en carencias materiales, en Chile las carencias son sociales y morales. Como dijo en su momento el historiador Gabriel Salazar (24), el pobre en Chile es el flayte, y esto significa que la pobreza en Chile, sin ser cruda materialmente hablando como pasa en otros países de la región, (pues no existen chabolas al nivel como sí en países como Brasil) es una pobreza relacionada con un desequilibrio social, delincuencia, inseguridad monetaria, inseguridad social, inseguridad familiar, incapacidad educacional, en fin, es otro tipo de pobreza que en Cuba no se aprecia pues no existen las mismas condiciones, esta pobreza nace en el neoliberalismo chileno, mas no en el socialismo cubano con toda su crisis. Es por esto que frente a un desastre natural, en Chile se da un show bastante lastimero y vergonzoso como lo fueron los saqueos, mientras que en Cuba la población se pone las pilas para trabajar POR SU CUENTA.
Son al final, formas diferentes de pobreza, cual es peor, creo que sería tema aparte.
En Cuba, como he señalado no existe el pobre marginal como en el resto de Latinoamérica (25), este pobre posee carencias pero no extremas, y tampoco posee debilidades morales y sociales al nivel del pobre chileno. Más bien se encuentra en otro plano de carencias y confusiones.
8) La desigualdad la podemos ver desde diferentes aristas, es menester entonces abocarnos a las que considere más pertinentes.
En términos materiales, Cuba es un país mucho más igualitario y justo que Chile (26), la renta se reparte de forma más equitativa y salta a la vista, pues, si como dijimos arriba, la pobreza de Cuba no se compara a la del resto de Latinoamérica, tampoco se compara la riqueza de Cuba con las riquezas amasadas en los otros países. En Cuba la concentración de capital está prohibida hasta cierto punto. Chile ocupa un lugar bastante penoso en ese mismo aspecto, pues en términos de renta el coeficiente de gini lo posiciona en un lugar bastante penoso.
Así mismo, el ser un político en Chile significa recibir mensualmente un sueldo que sobrepasa lo que un chileno común y corriente ganará en unos cuantos años. En Cuba por otro lado, ser desde ministro a presidente no significa un sueldo mucho más alto que el que recibirá un cubano común y corriente. Hasta ahora la revista Forbes ha intentado sin éxito probar que Fidel Castro es uno de los líderes más ricos del Mundo, pero como acabo de decir, tal intento ha sido infructuoso porque sólo se remite a calcular dicha “fortuna” en base a una pobre metodología que da para pensar y deja mucho que desear (27).
Fidel Castro en sus décadas de liderazgo ha demostrado ser un líder que posee mucha afinidad, empatía y cercanía con su pueblo, él mismo ha reconocido la corrupción en el sistema público, y sin ir más lejos, no posee lujos a diferencia del resto de los mandatarios, como en nuestro caso Piñera, quien posee miles de millones de pesos en su bolsillo (28). Él mismo ha demostrado que su intención jamás ha sido amasar una fortuna a base de la revolución, cuestión que se ve desde un inicio de la revolución cuando sus Tierras son entregadas a los campesinos hasta su acusación en contra de la corrupción.
Por otro lado, si se habla de género, Cuba ocupa a nivel latinoamericano, y según el informe del foro económico Mundial (29), de 134 países Cuba se encuentra en el puesto número 24, mientras que Chile en el número 48. Las diferencias son notables sobre todo si consideramos que una gran crítica que se le realiza a Chile es la poca participación de la mujer en la política, cuando en Cuba por ejemplo, sólo observando la composición que ha tenido el parlamento (u otro organismo) es bastante mayor. La mayor de toda la región.
9) Derechos laborales: La situación entre Cuba y Chile también se presta para el debate. En ambos países los procesos históricos fueron diferentes, mientras en Chile desde la aplicación del neoliberalismo la política económica ha sido menguar el gasto social que el Estado destinaba a sus trabajadores, en Cuba desde la revolución se han implementado una serie de leyes que han tendido al constante aumento y cobertura de la seguridad social en pensionados, ya sea por invalidez, enfermedad o vejez, la ley número 1100 promulgada el año 1963 refleja esta nueva idea de protección social universal y solidaria que, a diferencia de la red anterior, se encargaría de proteger al mayor número de personas, en lo posible a todos (luego se promulgaría la ley N° 24, la que sería la que definiría al sistema durante los años siguientes). Los logros son evidentes, el número de jubilados aumentó notablemente y la protección hacia sectores antes desnudos también.
Vamos a puntualizar brevemente las diferencias entre Chile y Cuba.
- Primero, según mi opinión, uno de los más importantes derechos y deberes de un trabajador, ya sea hombre y mujer, es justamente el trabajar. En Cuba el trabajo es un derecho humano, de manera que el desempleo es casi inexistente. En Chile los datos demuestran lo contrario, de hecho durante los últimos 30 años la situación no ha sido prometedora para nosotros en ese punto. Según el informe de la OIT sobre el panorama laboral 2010, la tasa de desempleo en Chile para el año 2000 fue de 9.7%, para el 2004 10%, y para el 2009 fue del 9.7%, mientras que en Cuba la tasa de desempleo respectiva para los mismos años fue de 5.1, 1.9 y 1.7%, una cifra bastante menor que demuestra el logro en materia laboral que posee Cuba en desmedro de Chile.
- Segundo, no se puede dejar de lado el gasto público social que cada Estado invierte en relación al PIB. Hacia el 2008, Cuba destinaba entorno a un 21% del PIB al gasto público social en seguridad social y salud, mientras que durante el mismo año, en Chile se destinó un 9.7%. La diferencia no deja dudas con respecto a la preocupación pública en torno a la protección social de cada país. En Cuba es un derecho de Estado, público y universal, en Chile no, por lo que buena parte del mismo cae en mano de los privados convirtiéndose a la larga en un negocio, como lo es el tema de las AFP, el negocio más lucrativo y dañino de los últimos 30 años.
El nivel de seguridad social, igualdad e igualitarismo (que no es lo mismo) es tanto, que probablemente Cuba es el único país donde se puede vivir sin trabajar, y donde además los trabajadores en sectores económicos en reestructuración podían estudiar en la universidad y recibir su salario. De hecho la OIT el año 2005 reconoció los logros cubanos en temática de protección al trabajador, destacando su política de empleo pleno en comparación a los 19 millones de desempleados que en América Latina existían.
Actualmente la tasa real de desempleo en Chile debe superar el 10%, y tal cosa se refleja en zonas deprimidas como Lota y los alrededores en la VIII región.
¿Qué pueden esperar aquellos trabajadores en Chile que hoy en día no tienen más trabajo y que se las deben ingeniar sin horizonte alguno? ¿Qué clase de pensión podrán adquirir para su vejez? ¿Qué clase de seguro social los protegerá?
10) Desarrollo sustentable. En medio de las contradicciones más evidentes del sistema capitalista, tema importante resulta ser la situación ecológica a nivel mundial, en donde Cuba sí se destaca mientras que Chile el día de hoy sigue presentando un diagnóstico bastante penoso.
En este sentido los logros cubanos son bastantes, mencionaré solo algunos:
I) La World Wild for Fund, principal organización encargada de la protección de medio ambiente, dijo el 2006 que Cuba era el único país del Mundo que había logrado el desarrollo sustentable.
II) Del total nacional, lo que se dedicaba al bosque rondaba el año 2007, el 25% era bosque, siendo prioridad nacional la protección de los bosques (cuya extensión había aumentado conforme pasaban los años).
III) Hasta hace un par de años, sólo Cuba lograba los requisitos que el PNUD buscaba a través de su medida Huella. (1.8 hectáreas globales por persona).
¿Y Chile? Sigue presentando informes de cómo destruir su propia Tierra y paisaje. Los casos de la fundición en Ventanas son reveladores, o también la misma economía basada en las forestales.
11) Democracia. La democracia ha sido una de las principales críticas que se le ha realizado a Cuba, se le denomina dictadura, se le denomina régimen totalitario mientras que Chile posee un puesto privilegiado en el discurso internacional, es cosa de leer por ejemplo como Andrés Oppenheimer destaca la transición a la democracia chilena, ejemplo que para él podría ser replicable en el caso del Egipto Post Mubarak (30). Vamos entonces a comparar ambos sistemas, punto por punto.
- En Cuba, los candidatos son nominados por la gente, y no por los partidos políticos, el PC no interviene en nada el proceso. En Chile en cambio los candidatos independientes por regla general, no existen, y son los dos bloques gobernantes los encargados de postular candidatos. Además debería agregarse que en Cuba la propaganda electoral está tajantemente prohibida, por ello si el ciudadano se quiere informar, debe leer los pequeños panfletos que se le asignan a cada candidato, en Chile por otro lado la situación no es así, acá un candidato sin una propaganda parafernálica simplemente no podría ganar, por ende los candidatos deben de una u otra forma aliarse al capital.
- En Cuba existen mecanismos a través de los cuales el pueblo supervisa y controla a los candidatos elegidos, es decir, le hace rendir cuenta de forma que llegado un momento si no cumple con lo prometido, y en vista de la opinión de la base electoral, perfectamente podría ser revocado de sus funciones. Eso en Chile, es otra vez, impensable.
- En Cuba existe además, algo que en Chile no: parlamentarización social. En Cuba a diferencia de otros países de la región, se fomenta el debate social en torno a cualquier proyecto que se quiera establecer, por lo que desde antes de la consolidación de la democracia el pueblo ha participado en muchos temas fundamentales para ellos, por ejemplo la construcción de la Constitución en la que más o menos 6 millones de personas participaron opinando, discrepando y dando diferentes ideas. Lo mismo ahora que, ya concluido el sexto congreso del Partido comunista en el que se ha debatido en función a las reformas que actualizarán el sistema económico, se invitó al pueblo a un debate público en diversas asambleas y reuniones desde diciembre hasta febrero, momento en que la participación popular se hizo presente en la discusión y debate. Cosa diferente pasó acá en Chile al momento de establecer las reformas neoliberales, jamás se nos pidió opinión alguna, ni tampoco se pide ahora. En Europa se comete el mismo error en medio de la fuerte y lamentable crisis económica que vive. Pueblos como el español y el portugués deben observar como sus derechos sociales son restados sin siquiera preocuparse por la gente que ve menguado su nivel de vida.
- En Cuba la participación electoral es masiva, allá del universo electoral no baja el 97% de participación, ¿y en Chile? Leamos la opinión de Francisco Herreros “¿qué lección de democracia pueden darle Chile y Estados Unidos a cualquier país del mundo, si sus gobiernos son elegidos por menos del 40% de la población electoral; y sus parlamentos están constituidos por sistemas electorales que privilegian a dos partidos o coaliciones, distorsionan la voluntad popular e impiden la representación de las minorías?¿Y quién dijo que es mejor una democracia representativa, donde participa menos del 40% de la población electoral, la cual carece de otra opción de la que le propongan los dos partidos o coaliciones, que una democracia participativa, donde vota más del 90% de la población, como es el caso de Cuba?”.
Entonces, según hemos visto la situación parece más prometedora para Cuba con su democracia participativa de carácter parlamentario, que la “democracia” chilena representativa presidencialista. ¿Y entonces por qué se ha mantenido el mismo tipo por décadas anclado en el poder? Para entender ello es menester saber que la existencia y las funciones del presidente, son menores a la del Parlamento y se supedita al mismo, de modo que llegado el momento es el parlamento aquel que apoya o da de baja al presidente. Entonces a la larga es el pueblo quien podría desechar al presidente eligiendo candidatos diferentes para el congreso (ANP), ¿por qué no pasa? Hay muchas explicaciones: En primer lugar desde antes de la revolución misma, es decir desde José Martí el pueblo cubano ha sido un pueblo muy cercano a la soberanía y por ello desde entonces hasta el día de hoy rechaza con fuerza cualquier tipo de representante del poder extranjero, en este aspecto la disidencia representa la viva imagen del capitalismo y el intervencionismo norteamericano, por lo cual votar por ellos, SERÍA UN GRAVE ERROR. Muchos en Cuba son críticos de la situación, pero aun así la soberanía se respeta, se debe agregar además, que también desde los tiempos de José Martí las fuerzas políticas cubanas han tendido a la convergencia y la existencia de un partido único no es algo instaurado con la revolución sino que es herencia política desde José Martí y su Partido Revolucionario Cubano, el cual también era un partido único y buscaba luchar en contra de los problemas más evidentes en el momento, vale decir, liberar a Cuba (hoy lo mismo se puede argumentar a favor del Partido Comunista Cubano, una forma de aunar fuerzas políticas en contra del intervencionismo imperialista de Estados Unidos). En segundo lugar tenemos el apego del pueblo a la figura de Castro, una persona muy querida en el pueblo y que representa a los líderes de la revolución misma, y que por lo mismo concentra los sentimientos de un pueblo que nació, como nación consolidada recién con la revolución, lo cual se entendería también por la conformación étnica de dicho pueblo, el cual a diferencia de poseer mayoría indígena, posee una fuerte proporción de base afroamericana, lo que implica un punto importante en diferentes estudios antropológicos: un negro, a diferencia de un indígena, no posee ese sentimiento de arraigo para con la Tierra en sí, sino que necesita de otros elementos externos, y he ahí donde entra a jugar el papel de la revolución como catalizador de esas necesidades por sentirse parte de algo.
Desde esa mirada podríamos entender por qué en Cuba el voto está destinado con tanta fuerza y apoyo a quienes representan y encarnan la revolución misma.
Los diferentes procesos electorales han sido registrados y divulgados en Occidente por la BBC (la misma que realizó el documental sobre Corea del Norte) lo que demuestra lo limpios y transparentes que son.
En conclusión: Más allá de los rangos e índices capitalistas que se suelen usar para posicionar a los países (en el que, si tomamos el IDH (31) –el más completo según mi apreciación- recién ahora Chile tendría el nivel de desarrollo cubano del año 1990, si es que tomamos la metodología antigua, aquella que no considera el tema de la desigualdad), hay otros puntos que no suelen ser tocados y que por lo tanto es necesario recordarlos y así tener en consideración lo que no se suele considerar. Es así como se ve que Cuba no tiene mucho que envidiarle a Chile, así como Chile no tiene mucho que enseñarle a Cuba.
Habría que recordarles al Sr. Piñera y a toda su camarilla de políticos ciertas cosas antes de que dirija una vez más su constante diatriba hacia los logros de la revolución, para que por favor no siga manifestando la constante mentira que siempre destila.
Notas:
[1] Noticias24, <<Piñera dice que modelos como los de Venezuela y Cuba “no llevan a ninguna parte”>>, 8 de marzo 2011
[3] Martinoticias, <<Piñera preocupado por libertades en Venezuela y Cuba>>, 26 de diciembre 2010.
[4] La Tercera, <<RN emplaza al Partido Socialista a pronunciarse sobre la situación de Cuba>>, 20 de abril del 2011.
[5] Basta con analizar los datos que la misma Unesco nos entrega a través de sus diferentes informes o pruebas estandarizadas, donde Cuba supera con creces a Chile. Hay que agregar a ello los resultados que se dieron hacia el 2008 a partir de la prueba SERCE, la que, evidenció que la calidad de educación cubana es mucho mayor a la calidad de educación chilena. Y si eso fuera poco, no estaría demás agregar que Cuba ha superado a países como Francia en las pruebas de índices internacionales de índice cualitativo de capital humano (ICCH).
[6] Los datos de la salud cubana, en comparación con Latinoamérica y Estados Unidos se pueden encontrar en el trabajo de Juan López y Alberto Garzón Espinoza <<Estados Unidos denuncia el mal funcionamiento de la sanidad cubana. La suya no parece preocuparle>>.
[7] Biblioteca electrónica Scielo, <<La visita médica al Hogar>> http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0864-21252007000100012&script=sci_arttext
[11] Granma, <<Cuba es el país en desarrollo con mejores condiciones para la maternidad>>, 03 de mayo 2010.
[13] Los resultados cubanos en este aspecto son notables y no se puedes obviar. Antes de la revolución, Cuba participó en siete juegos Olímpicos, ganado en ellos un total de 14 medallas (cinco de oro). Luego del triunfo de la Revolución, Cuba ha participado en diferentes juegos Olímpicos, y entre el dado en Roma el año 60 y Atenas el 2004, acumuló un total de 158 medallas, 60 de oro. Hacia el 2008, Cuba tenía en todo Iberoamérica la segunda tasa de medallas en relación a la población. Cuba es por lo tanto, potencia de América Latina en términos deportivos.
[15] Amnistía Internacional, <<Informe 2010. La situación de los derechos humanos en el Mundo>>, mayo del 2010.
[16] Europa Press, <<Uno de los presos políticos quiere regresar a Cuba ante la “violación” de sus derechos en España>> 11 de abril 2011.
[17] Ramonet, <<Fidel Castro e Ignacio Ramonet dialogan sobre la prensa en Cuba>> 10 de junio 2006.
Es interesante además la visión que se nos da de los mismos periodistas en el artículo del sociólogo norteamericano Peter Phillips, <<Cuba apoya la libertad de prensa>>, 25 de mayo 2008.
[19] Cubainformacion, <<Como convertir unos empujones a las Damas de Blanco en “la mayor represión habida en Cuba”>> 06 de abril 2010.
[20] Immanuel Wallerstein, <<Inmigrantes>>, 1 de junio 2002.
[24] Paulo Ramírez, <<El pobre de hoy es el Flayte>>, Quepasa, 03 de septiembre 2010.
[29] DERF Agencia Nacional de Noticias, <<Argentina está en el puesto 29 de ranking de igualdad de género>>, 08 de marzo 2011.
[30] Oppenheimer, <<Egipto, Túnez y Sudamérica>>, 03 de marzo 2011.