La experiencias socialista en Cuba tiene a un gran exponente reconocido en el Mundo, su nombre es Fidel Castro.
Proveniente de una familia acomodada, Fidel Castro Ruz saltaría a la fama internacional como uno de los grandes líderes de la revolución cubana que se consolidaría hacia 1959 con la derrota del ejército de Batista y el posterior período de soberanía nacional en el que el pueblo cubano se abre espacios y gana derechos que hasta el día de hoy posee. Tal victoria hasta el día de hoy genera un profundo debate entre aquellos que acusan a Fidel Castro de los peores crímenes en contra de la humanidad y quienes reconocen su labor y los logros que hoy gracias a su gestión (y sin dudar, el trabajo del TODO EL PUEBLO CUBANO) Cuba posee. Hay una cosa clara dentro de todo, conforme han pasado los años, la labor de Fidel Castro y los logros cubanos han pasado de ser algo soslayado y muchas veces ocultado, a ser objeto meritorio dentro de la opinión de diversos organismos de prestigio mundial, así, desde el Banco Mundial hasta las Naciones Unidas (en sí, todas las instituciones anexas a la misma) reconocen el alto nivel de desarrollo en la Isla (la única en el Tercer Mundo equiparable al desarrollado).
¿De qué es entonces, culpable Fidel Castro?
Fidel Castro, -y la revolución- es culpable de dar a su pueblo la mayor tasa de médicos per cápita a nivel Mundial, una de las mortalidades infantiles más bajas del Mundo, la más alta en América, una esperanza de vida más alta que el promedio continental, una tasa de escolarización y matrícula superior al promedio y al nivel de los países desarrollados, siendo la educación superior, un éxito rotundo que posiciona a Cuba en la punta mundial por sobre los países europeos. En sí: Fidel Castro y la revolución es culpable de llevar a su país a un nivel de desarrollo humano jamás ostentado por ningún país de Latinoamérica y del Mundo desarrollado.
Cuba desde la revolución se ha comprometido con los pobres y desprotegidos del Mundo. Sus médicos sin fronteras han ayudado en 101 países, habiéndole aportado desde los años 60, más de 132.000 médicos al Mundo, siendo 31.000 los médicos que actualmente ofrecen sus servicios en 69 países diferentes. Sin ir más lejos, en Venezuela la Operación milagro ayudó la vista de más de un millón de personas, incluso al asesino del Che Guevara. En Haití los médicos cubanos ya se encontraban previo el terremoto, el cual dicho sea de paso nos hizo recordar a todos que existía un país llamado Haití, el más pobre del continente (uno de los más pobres en el Mundo), atosigado por Estados Unidos y Francia, al que luego del terremoto Estados Unidos envió sus marines. En Chile luego de nuestro terremoto Cuba sin dudarlo envió a sus doctores en la Brigada Henry Reeve, la que ayudó a los habitantes de Chillán y Rancagua (ciudades muy afectadas por el desastre), siendo no la primera vez que recibimos tal apoyo incondicional. En Estados Unidos luego de los ataques del 11 de septiembre acaecidos el año 2001 y también luego del huracán Katrina, Cuba se comprometió con la ayuda hacia el pueblo estadunidense sin pedir nada a cambio. Además, miles de estudiantes latinoamericanos, que, sin poseer el acceso en sus países, estudian en Cuba gratuitamente siendo éste, uno de los países con más estudiantes extranjeros en relación a la población nacional; más de 30.000 estudiantes extranjeros estudian en Cuba, cientos de ellos, de origen norteamericano. En Chernóbil, Cuba fue el país que más apoyo dio a la nación afectada a pesar de sus limitaciones económicas. En Brasil, luego del desastre nuclear de Goiania el segundo más grave en la historia de la humanidad, Cuba fue el único país en acoger a las víctimas.
Los profesores cubanos también hacen lo suyo a través del programa Yo Sí Puedo el que ha extendido la labor de los docentes a través de diferentes países en Latinoamérica erradicando paulatina y progresivamente el analfabetismo. Ejemplo de ello lo son Ecuador, Bolivia y Venezuela, países destacados en tal logro a nivel internacional, logrando en los dos primeros notorios avances y en Venezuela la erradicación del analfabetismo el año 2005. Es más, el programa Yo Sí Puedo ha sido premiado el año 2006 por la UNESCO con su premio Rey Sejong. Y actualmente son muchos países que usan aquel programa en su lucha contra el analfabetismo, entre ellos podemos citar a Argentina, Colombia, Guatemala, Timor Oriental, Haití, El Salvador, e incluso países desarrollados implementan tal programa en su gente, como lo son Canadá y especialmente España.
Por último no podemos obviar la ayuda que constantemente Cuba entregó a la lucha anticolonial en América y África, siendo Sudáfrica y Angola, los más llamativos pues ahí Cuba consolidó la independencia del segundo y propició la caída del régimen del apartheid en el primero. Tal victoria ayudó a poner fin a ese imaginario predominantes más o menos desde el siglo XIX y que versaba sobre la superioridad blanca por sobre el negro. El blanco había sido derrotado y la independencia podía ser posible. Mandela lo deja en claro El pueblo cubano ocupa un lugar especial en el corazón de los pueblos de África. Los internacionalistas cubanos hicieron una contribución a la independencia, la libertad y la justicia en África que no tiene paralelo por los principios y el desinterés que la caracterizan.
Así mismo se ha criticado y CASTIGADO constantemente a Cuba por poseer un gobierno totalitario, dictatorial y que castiga a su pueblo destazando los derechos humanos, no obstante al gobierno del dictador Pinochet jamás se le calificó (a través de los medios de comunicación ni los discursos políticos) de totalitario, más bien se usaba el concepto AUTORITARIO, ¿a qué va la diferencia? Si, contrario a lo que se afirma, en Cuba desde 1959 hasta la fecha ningún organismo internacional reconocido ha registrado caso alguno de tortura, asesinato o desaparición política. ¿Entonces a qué va el rechazo internacional hacia la figura de Fidel? Bueno, habría que matizar esa frase, no es un rechazo internacional, más bien es un rechazo concentrado en la elite política y económica de Estados Unidos y la UE, rechazo que se impregna en su pueblo pero que en la medida que el tiempo ha pasado, ha tendido a menguar.
¿Cuál es entonces el pecado de Fidel Castro? ¿Es hacer de Cuba un pueblo soberano, libre y culto que no se deja llevar por fanatismos ni por pensamientos cerrados como los que llevan al pueblo norteamericano a expresarse tan violentamente con cualquier pueblo que considere enemigo (como cuando quema banderas cubanas, siendo que en Cuba, desde la revolución jamás se ha quemado una bandera estadunidense)? ¿Es su compromiso con el internacionalismo y el bienestar de los pobres en el Mundo, de su salud y educación? ¿Es evidenciar un modelo alternativo peligroso para el resto de los países? ¿O será que el pecado de Fidel Castro es jamás haber agachado la cabeza con Estados Unidos, siendo él quien reemplazó a un dictador útil (bajo las palabras del documentalista estadunidense Michael Moore) por otro no tan útil?
En medio de este debate sobre la imagen de Fidel Castro y de su obra en Cuba, cabe dejar en claro que los cambios en la geopolítica internacional tienen directa repercusión en dicho problema. En este sentido la decadencia progresiva del poder de Estados Unidos, y el ascenso de América Latina como actor de vital importancia tienen una fuerte repercusión en las nuevas ventanas que se le abren a Cuba; las palabras de Diego Armando Maradona en la cumbre del Mar de Plata el 2005 fueron claras “Fidel es Dios y Bush un asesino”. Este nuevo ascenso le ha dado a Cuba un nuevo lugar, ejemplos hay varios y uno de los más clarificadores es la asistencia cubana al grupo de Río, cuya integración fue aceptada por UNANIMIDAD. En dichas reuniones no tuvieron invitación las antiguas potencias coloniales (Portugal y España) ni neocoloniales (Estados Unidos), lo que demuestra el cambio MUNDIAL en la imagen de Castro y Cuba.
Sin ir más lejos, el reconocimiento se hace patente en cuestiones tan claras y pequeñas, sucesos como el premio que Fidel Castro ha recibido por el Consejo mundial Por la Paz, una institución que en sí mismo, refleja el papel que comienza a obtener el sur mundial, pues desde 1966 ha sido presidida casi únicamente por ciudadanos de países subdesarrollados, por lo que en nada se puede comparar al premio Nobel por la Paz, este último reflejo de la opinión del establishment internacional mientras que el primero es reflejo de una opinión más seria y un tanto más objetiva.
Tampoco habría que olvidar que Fidel Castro fue premiado con la medalla Health For All de la OMS entregada el 12 de abril del año 1988. Cosa que demuestra su labor por el pueblo cubano y mundial.
A la larga según se ve, el futuro limpiará completamente la imagen de Castro y juzgará como deben ser juzgados los líderes democráticos de Estados Unidos, Israel, y la gran cantidad de potencias neocoloniales.
Como él dijo, “La historia me absolverá”.
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